Aprendiendo a compostar
Hemos ya hablado en otras publicaciones sobre la problemática del desperdicio alimentario, toda aquella comida que aún teniendo valor nutritivo termina en la basura. Una vez que se deposita en el contenedor se incorpora al ciclo de gestión de residuos, perdiendo parte de su valor.
Si tienes una casa con una finca y/o terraza, en el medio rural o en la ciudad puedes aprovechar parte de tus residuos orgánicos de una forma ecológica. A través del compostaje, ¿te animas a ello? 😉
¿Qué es el compostaje?
El compostaje es un proceso biológico que está realizado por una serie de microorganismos (hongos y bacterias) y por organismos de mayor tamaño (como insectos pequeños o lombrices). Todos ellos van a triturar, comer y digerir los residuos orgánicos, transformándolos en el producto que buscamos, el compost.
El compostaje doméstico se ve influido por:
- El tamaño del residuo: un tamaño óptimo de residuo entre 1-5 cm, intentando combinar capas finas y gruesas, lo que ayuda al paso del aire.
- La relación carbono-nitrógeno: se deben combinar residuos ricos en nitrógeno que aceleran la descomposición con residuos ricos en carbono que la retardan. En líneas generales, los materiales ricos en carbono son aquellos marrones y secos ( ramas, paja, restos de poda, etc.) y los ricos en nitrógeno los verdes y húmedos (restos de cocina, hierba verde, estiércol, etc.).
- La aireación: el compostaje doméstico es un proceso aeróbico; es decir, necesita oxígeno en todo momento. Por ello, una de las tareas básicas del compostaje es voltear continuamente la pila de residuos.
- La humedad: para un óptimo compostaje, el material debe estar en todo momento húmedo, pero no gotear.
- La temperatura: la degradación de la materia orgánica se produce entre los 35 y los 65 grados centígrados.

Algunas ventajas del compostaje
La naturaleza está conformada por diferentes ecosistemas con procesos cíclicos cerrados e interconectados entre sí. Cuando las personas consumimos productos, en este caso alimentarios, y no los devolvemos al medio, estamos rompiendo este ciclo o, más bien, dejándolo abierto. El compostaje nos ayuda a cerrarlo. Pero no es esta su única ventaja, también:
- Genera un producto orgánico que mejora las propiedades del suelo y permite reducir la cantidad de fertilizantes químicos.
- Aumenta la capacidad de retención de humedad del suelo, lo que ayuda a controlar la erosión.
- Aumenta la fauna del suelo.
- Crea un sumidero de CO2, por lo que contribuye a la lucha contra el cambio climático. Además, al tratar el residuo en el lugar donde se produce se evitan emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al transporte para su tratamiento.
¿Por dónde empezamos?
- Busca un espacio en tu finca, jardín o terraza para montar un compostador. Ten en cuenta que el compostador debe estar en contacto directo con la tierra para favorecer el acceso a los organismos naturales que producen el compost. También es recomendable que se encuentre en un lugar sombreado y protegido de cambios bruscos de temperatura y humedad.
- Instala el compostador. Puede ser artesanal (hecho con palés o con redes y mallas) o comercial. También se necesita un recipiente en tu cocina para el depósito de los residuos orgánicos, una pala o aireador para remover el compost y unas tijeras de poda, para cortar los residuos más grandes.
- Construye una base de restos de poda de 10-15 cm de espesor. Esto va a ayudar a que se aireen y drenen los residuos que se colocan justo encima.

Cuando tengas todo listo, ya puedes empezar a compostar tus residuos orgánicos y restos de comida. Fruta y verdura, cáscara de huevo, posos de café y té, arroces y pasta cocida, pan, cáscara de frutos secos… También césped, restos de poda, parte de la cosecha de la huerta estropeada, fibras naturales, entre otros.
Recursos para niños y niñas sobre compostaje
Involucrar a tus hijas e hijos o a tus alumnos en el proceso de compostaje sirve para vincularlos con la naturaleza y hacer que tomen conciencia de que es posible devolver los residuos orgánicos a su ciclo natural, contribuyendo a la mejora ambiental del planeta.
A continuación, te dejamos una serie de ideas de actividades para realizar con los y las pequeñas de la casa:
- Niñas/os de la etapa de educación infantil: puedes visualizar con ellos este vídeo de Sésamo Street o buscar en Youtube el capítulo de Peppa Pig sobre el Compost. ¡Les van a encantar!
- Niñas/os de 1-2º de educación primaria: prueba a realizar plantaciones con el mismo tipo de semilla en dos recipientes diferentes. En uno de ellos echa compost y en el otro, tierra normal. Comenta con el alumnado las diferencias que vayas apreciando.
- Niñas/os de 3-4º de educación primaria: háblales del vermicompostaje, el compost producido por lombrices. Investiga en la red todas las opciones existentes, entre las que se encuentra el Manual de vermicompostaje del Gobierno de Canarias.
- Niñas/os de 5-6º de educación primaria: pueden realizar una experiencia de stop motion, a través del recurso educativo de Sogama: Compostaje Doméstica. Solo necesitan un ordenador y ¡a jugar!

Puedes conocer más sobre el compostaje consultando estas referencias:
- Composta en Red: coordinadora de Entidades Locales de todo el Estado que desarrollan experiencias de compostaje doméstico y comunitario.
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