La información nutricional de la etiqueta
El etiquetado nutricional nos aporta una valiosa información acerca de los alimentos que consumimos. Aprender a leerla, y acostumbrarnos a hacerlo, nos ayudará a tomar mejores decisiones de compra. Más saludables y responsables 😉
¿Qué información nos aporta el etiquetado nutricional?
La etiqueta nutricional es como el DNI de la comida envasada. En ella podemos encontrar:
- Valor energético, expresado en Kilojulios (kJ) y Kilocalorías (kcal).
- Las cantidades de grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal.
- Opcionalmente, puede indicar la cantidad de las siguientes sustancias: grasas monoinsaturadas, grasas poliinsaturadas, polialcoholes, almidón, fibra alimentaria, vitaminas y minerales (presentes en cantidades significativas).
- Algunos incorporan la Cantidad Diaria Recomendada (CDR) de cada nutriente.
Además, esta información puede aparecer:
- Por porción o unidad de consumo y el número de porciones o unidades contenidas.
- Como porcentaje de las ingestas de referencia por 100 g o por 100 ml.
- Como porcentaje de las ingestas de referencia por porción o unidad de consumo.
Así mismo, estos productos también cuentan con la lista de ingredientes presentados por orden de cantidad. En ese listado indican la presencia de alérgenos de manera destacada (tipo de fuente, color de fondo o estilo).

¿Cómo interpretar la información nutricional?
Vale. Ahora ya sabemos qué información podemos consultar, pero… ¿qué significa?
Es difícil establecer las cantidades o porcentajes recomendados de nutrientes hablando en general. Un 10% de presencia de un nutriente puede ser mucho o poco. Depende en gran medida de las otras ingestas que hayamos realizado, la dieta que llevemos o las alergias y/o intolerancias que tengamos.
Sin embargo, existen algunas nociones que pueden ayudarnos si las tenemos claras:
- A lo largo del día, el reparto de macronutrientes debe ser equilibrado. Aproximadamente (siempre que no exista una pauta médica que lo varíe) debe ser entre un 50% y 60% de hidratos de carbono, un 25%-35% de grasas y entre un 10% y un 15% de proteínas.
- También debemos recordar que conviene ingerir 4-5 comidas/día. El reparto recomendado es el desayuno 20-25%, comida 30-35%, merienda/s 15-20% y cena 20-25%.
Para hacernos una idea, podemos decir que si un alimento contiene un 5% o menos de la CDR de un nutriente es bajo en ese nutriente. Si por el contrario contiene un 20% o más, es alto. Será bueno o malo en función de la ingesta total de nutrientes a lo largo del día. También en función de nuestra dieta o limitaciones (por ejemplo, personas con diabetes).
Sabemos que los alimentos ricos en grasas, azúcares y sal deben ser tomados con mesura. Las grasas vegetales y ricas en omega 3 son muy calóricas, pero también muy beneficiosas para la salud. Sin embargo, las grasas saturadas y, sobre todo, las grasas trans además de ser muy calóricas, son poco saludables. De manera que mantener el consumo de este tipo de grasas al mínimo es una gran idea.
Recursos para niños y niñas sobre la etiqueta nutricional
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, ha desarrollado una serie de recursos para menores y familias. Una gran parte de estos materiales están traducidos al español.
Os recomendamos ver este vídeo en el aula o en casa para comenzar un diálogo con nuestros y nuestras alumnas y/o hijos e hijas. Esta actividad está recomendada para niñas y niños entre 9 y 11 años.

Después podemos continuar con esta sopa de letras sobre nutrientes. Tras este ejercicio podéis hablar sobre cuáles de esos nutrientes deben estar más presentes y cuáles menos. Tened en cuenta que en EE.UU denominan VD (valor diario) y en España se denomina CDR (cantidad diaria recomendada).
Y ya por último, tenéis este póster pinchando aquí con unos consejos para la casa, escuela y restaurantes 😊
Para ampliar información sobre alimentación saludable y etiquetado nutricional puedes consultar los siguientes enlaces:
Convierte tu aula en un
espacio saludable
Descubre cuándo disfrutar de cada producto en su mejor momento con nuestro calendario saludable
Para cualquier consulta, escríbenos a:
alimentes@gadisa.es
Decálogos
Consume una gran variedad de alimentos
Así serán mayores las posibilidades de que tu dieta sea equilibrada y contenga los nutrientes necesarios.
Prioriza los productos frescos ante los procesados
En especial, debes ingerir gran cantidad de verdura y fruta fresca.
La hidratación es clave y el agua es la mejor bebida
Acuérdate de beber una cantidad abundante de agua a lo largo del día.
Elimina los hábitos tóxicos
El tabaco, el consumo abusivo de alcohol y el sedentarismo son tremendamente perjudiciales.
Mantén una actividad física diaria
Adecuada a tu edad y estado, que te permita disfrutar y cuidarte.
Prioriza el consumo de alimentos locales y de temporada
Respetan el ciclo natural, generan riqueza en el entorno y llegan más frescos y sabrosos.
Lee las etiquetas de los productos
Aprende el significado de la información dada. Un consumidor informado es un consumidor responsable.
Aumenta el número de compras a la semana
Te permitirá tener siempre productos frescos y frenar el malgasto de alimentos en tu hogar.
Congela o aprovecha los alimentos restantes
Inventa nuevas recetas para evitar que acaben en la basura.
Almacena adecuadamente los alimentos
Así aumentarán su tiempo de consumo y evitaremos el desperdicio.
Súmate a las bolsas de compra reutilizables
Las bolsas biodegradables para el cubo de basura son prácticas, higiénicas y respetuosas con el medio ambiente.
Haz un uso racionalizado del agua
Evita dejar grifos abiertos o prelavados innecesarios en lavavajillas y lavadora.